A partir de un ejercicio de fotografía e impresión experimental, PORNOSOTROS, Postales masturbables de un deseo narcisista, con la edición física de 100 ejemplares de fanzines distribuidos en el barrio rojo de Amsterdam, este espacio procura ser una ventana digital que continúa y sostiene una estética ecléptica, que recoje ensayos personales, apropiaciones, archivos, documentos basados en el goce, la noción de gasto en el límite desmesurado del intercambio de imágenes, cortes, manos, bocas, anos, flujos, lenguas, pezones, vulvas, pies, miradas, glandes, tensiones de todo fragmento continuo del cuerpo, recapitalizada máquina de lo íntimo hecho público, fantasías reales ante la mirada propia dada vuelta. Estética ochenta de deseos y hormonas sin nombre en presente.

Pornografía, cuerpo, pensamiento y deseo disidente, de miradas que vuelven en reflejos de pantallas-pieles, roce de manos. Puesta en escena del propio cuerpo. Juego exploratorio entre erotismo, imagen, palabra y deseo.

La vida, la muerte, goce de todo cuerpo en palabra, en roce, gemido y silencio.